Ozonoterapia

La ozonoterapia no cura el cáncer ni es una alternativa a ninguno de los tratamientos convencionales.Esta terapia complementaria no representa por si sola una alternativa a la quimioterapia, radioterapia o cualquier otro tratamiento recomendado por tu oncólogo.

La Ozonoterapia es una terapia que tiene como objetivo elevar los niveles de oxígeno en sangre.

Tal y cómo descubrió el Premio Nobel de medicina en 1931 y 1945, el Dr. Otto Warburg, las células sanas se alimentan por vía aeróbia (con oxígeno) y las cancerígenas por vía anaérobia (sin oxígeno).

Se utiliza en multitud de patologías tales como artrosis de rodilla y cadera, hernia de disco, ulceras y retardos de cicatrización, prevención y tratamiento de las complicaciones de la diabetes, arteriosclerosis cerebral y periférica, tratamiento de apoyo en oncología, vulvovaginitis de repetición y lesiones deportivas entre otras.

El tratamiento consiste en extraer sangre del paciente, introducirla en una máquina que eleva los niveles de oxígeno en sangre añadiéndole ozono, y volverla a introducir en el paciente por vía venosa.

Beneficios de la ozonoterapia para los pacientes oncológicos
La ozonoterapia incrementa los niveles de energía del paciente, ya que a más oxígeno en sangre más vitales nos sentimos, y ayuda a que la radioterapia sea más efectiva sin dañar tanto los tejidos colindantes en la zona a tratar.

El ozono potencia además el sistema inmune ya que mejora la actividad de los linfocitos T y los monocitos encargados de liberar citoquinas, mensajeros intercelulares capaces de activar los mecanismos de inmunidad natural.