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El ayuno terapéutico, los beneficios del descanso digestivo

Esta capacidad fisiológica, solo presente en seres humanos y animales, les permite vivir de sus reservas de grasas cuando no tienen alimentos por lo que el azúcar y la presión arterial disminuyen de forma notable 

Desde hace años el ayuno se viene implantando en la vida del paciente oncológico como una terapia complementaria más al tratamiento médico convencional. Sin embargo, llevar a cabo esta iniciativa individualmente y  sin la supervisión de un profesional puede acarrear consecuencias negativas para nuestro organismo.

El ayuno terapéutico juega con el metabolismo del cuerpo. Así, cuando no ingiere la misma cantidad de alimentos de cada día o cambia la proporción de calorías tira de la grasa acumulada en nuestro organismo. Esta respuesta fisiológica, solo presente en los seres humanos y los animales, tienen como consecuencia cambios en la combustión de las grasas. De esta forma, el azúcar en la sangre, la insulina y el valor de la IGF-1 bajan, la cetosis sube, las grasas en la sangre disminuyen y la presión arterial se normaliza.

Además, según numerosas investigaciones, dejar de consumir alimentos durante un corto periodo de tiempo permiten desactivar los genes causantes del envejecimiento e impulsan la reparación  y renovación celular.

A pesar de las evidencias científicas que han ido apareciendo en los últimos años existen muchas cuestiones en torno al ayuno terapéutico que, a pesar del trabajo de muchos investigadores, aún no han sido resueltas. En estos casos, es complicado hacer una afirmación total pues todo depende de las capacidades y características del paciente además del avance de la enfermedad y de si esta terapia es compatible con el tratamiento médico que se esté aplicando en ese preciso momento.

Asimismo, y aunque los bulos y noticias falsas son constantes en cuanto a esta temática, el ayuno no debe durar días. De hecho, sin saberlo, son muchas las personas que lo practican a diario. En cuanto al tiempo estimado de ayuno para lograr efectos positivos sobre el organismo, los médicos señalan un tiempo comprendido entre las 14 y 16 horas. El ayuno nocturno, por ejemplo,  permitirá reducir la división celular, los síntomas inflamatorios o estabilizar el metabolismo cerebral.

Es conveniente intercalar dos días de ayuno a la semana como ayuno intermitente aunque también existen otras opciones como el ayuno prolongado de varios días o semanas.

Un día de descanso digestivo es capaz de descargar el metabolismo y proporciona una pausa al tracto digestivo. El ayuno puede plantearse de muy diferentes formas. La responsable de Proyecto Mariposa Sevilla, la oftalmológa y experta en nutrición, Yolanda Rodríguez Caballero, hace referencia también al descanso digestivo, un día “en el que nos limitamos a comer alimentos biológicos preparados sin sal ni grasa y en el que, además, se debería beber como mínimo de 2 a 3 litros de agua o infusiones al día”.

Así, intercalando estos descansos digestivos con un aporte calórico normal durante la semana, la encargada de la entidad en su sede hispalense, establece días dedicados a los alimentos para llevar a cabo ese receso calórico que nuestro organismo tanto agradece.

Día de fruta

Ingredientes: 1-1,5 kg de fruta fresca de temporada

Repartir a lo largo del día 1-1,5 kg de fruta en 3-5 comidas como, por ejemplo, manzanas, peras, frutas del bosque, melón, sandía, albaricoque, melocotón, etc.

Día de arroz

Ingredientes: 150 gramos de arroz integral, 200 gramos de fruta, 400 gramos de verdura.

Hervir el arroz con el triple de cantidad de agua. Repartir el arroz en tres comidas. Para el desayuno, tomarlo con 200 gramos de fruta cocida o en compota, como manzana o pera. Para el almuerzo o la cena puede tomarse con salsa de tomate acompañado de otras verduras.

Día de patata

Ingredientes: 600 gramos de patata, 600 gramos de verdura.

Puede prepararlas al vapor, cocidas o asadas. Repartir la cantidad establecida de patata en tres comidas. Puede condimentarlas con hierbas o especias.

Día de avena 

Ingredientes: 100 gramos de copos de avena, 200 gramos de fruta, 400 gramos de verdura.

Cocer los copos de avena en 2 litros de agua, sin dejar de remover. La cantidad establecida se repartirá en un total de 3 ingestas que se pueden acompañar de fruta o verdura.

 

Tanto el ayuno terapéutico como el descanso digestivo permiten limpiar nuestro cuerpo y establecer un nuevo ritmo en él. Despierta a nuestro metabolismo, muchas veces dormido por la cotidianidad de las comidas y los horarios establecidos y da vitalidad, reportándonos un mayor bienestar físico, emocional y psicológico.

 

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